El veto de Gallardo: prudencia y equidad política rumbo al 2027

jccn / Revista Punto de Vista / 14 de enero 2026

La decisión del gobernador Ricardo Gallardo Cardona de vetar la reforma electoral conocida como la “Ley Esposa” tiene implicaciones positivas que van más allá del debate inmediato. No solo cierra un episodio de tensión política, sino que envía un mensaje de madurez institucional, claridad de rumbo y respeto a la legalidad.

Uno de los principales efectos de este veto es que elimina la percepción de una ley diseñada para beneficiar a una persona o a un grupo en particular. En política, la confianza ciudadana es frágil y cualquier duda sobre el uso del poder puede convertirse en un problema mayor. Al frenar la reforma, el gobernador corta de raíz esa narrativa y devuelve el debate a un terreno más sano y menos polarizado.

Desde el ámbito legislativo, la decisión fue valorada como un acto de responsabilidad. Voces que respaldan el veto coinciden en que no se trata de un rechazo a la paridad de género, sino de una defensa del piso parejo para todas y todos. La idea de replantear la iniciativa, con la participación de especialistas, académicos y fuerzas políticas, abre la puerta a un consenso real, sin exclusiones ni imposiciones.

En el plano político, el veto también refuerza la posición del Partido Verde Ecologista de México en San Luis Potosí. Como han señalado dirigentes y legisladores del partido, la fuerza política del Verde en el estado no depende de reformas forzadas, sino del respaldo ciudadano y de los perfiles que ha construido a lo largo de los últimos años. Este gesto proyecta confianza y evita que el proceso rumbo a 2027 se contamine desde ahora.

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El respaldo del senador Manuel Velasco Coello refuerza esta lectura. Al señalar que “no hacía falta una ley de este tipo”, subraya que la legislación nacional ya garantiza espacios para las mujeres y que abrir un debate local innecesario podía generar confusión y una controversia de alcance nacional. Su opinión coincide en que el veto ayuda a cerrar un tema que se estaba prestando a interpretaciones equivocadas.

En términos prácticos, la decisión también aporta estabilidad. Evita posibles impugnaciones, conflictos legales y un desgaste político que podría afectar la gobernabilidad del estado. Al mismo tiempo, permite que la discusión sobre paridad avance con mayor seriedad, sin prisas y con bases jurídicas más firmes.

El veto a la “Ley esposa” por parte del gobernador Gallardo Cardona no representa un retroceso, sino una pausa responsable. Refuerza la idea de que en San Luis Potosí las decisiones importantes deben tomarse con cuidado, pensando en el largo plazo y no en la coyuntura. Escuchar, corregir y evitar divisiones innecesarias también es gobernar, y en este caso, el mensaje es claro: la estabilidad democrática y la credibilidad institucional están por encima de cualquier cálculo político inmediato.

jccruzn@revistapuntodevista.com.mx

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