
Toluca, México.— La presencia de una aeronave militar de Estados Unidos en el Aeropuerto Internacional de Toluca generó atención en redes sociales, pero el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México aclaró que se trató de un vuelo plenamente autorizado y vinculado a actividades de capacitación previstas en los protocolos de cooperación entre ambos países.
Mediante un comunicado difundido en plataformas oficiales, la instancia de coordinación precisó que el avión Hércules C-130 arribó conforme a los procedimientos establecidos y con el aval de las autoridades mexicanas, en estricto apego a los acuerdos de colaboración bilateral vigentes.
De acuerdo con registros de la plataforma Flightradar24, la aeronave despegó desde la Base de la Fuerza Aérea Dyess, localizada en las inmediaciones de Abilene, Texas, y aterrizó en la terminal aérea de la capital del Estado de México. Este tipo de aviones es empleado comúnmente para el traslado de carga, personal y apoyo humanitario.
La Fuerza Aérea Mexicana también opera aeronaves de esta clase. Un ejemplo reciente ocurrió el 15 de enero, cuando un Hércules C-130 partió rumbo a Jamaica con 38.8 toneladas de ayuda humanitaria, destinadas a atender las afectaciones provocadas por el huracán “Melissa” en octubre pasado.
La aclaración oficial se produce en un contexto de tensiones políticas, marcado por presiones del gobierno del presidente Donald Trump hacia la administración mexicana encabezada por Claudia Sheinbaum, para permitir operaciones militares estadounidenses en territorio nacional.
Frente a ese escenario, la mandataria ha reiterado que la postura de su gobierno es mantener una relación de cooperación con Estados Unidos, pero sin subordinación y sin aceptar la intervención de fuerzas armadas extranjeras en México, particularmente en acciones vinculadas al combate al narcotráfico.











