
UASLP en picada
DICEN QUE DICEN que entre el rumor y la cruda realidad, la UASLP parece protagonizar su propio reality show administrativo por el rector Alejandro Zermeño. Según dice “Lupillo” González Covarrubias, de Ciudadanos Observando, lo que pudo ser una época de oro académico se ha convertido en un espectáculo de tropezones: transparencia por los suelos, denuncias de acoso laboral que nadie atiende y un declive institucional que hasta el más alegre egresado percibe. Pero lo verdaderamente jugoso —y aquí la ironía da comezón— es el curioso baile de auditores: los mismos que antes revisaban cuentas ahora reciben reconocimientos y se instalan como funcionarios, en un chacoloteo institucional que ni el más creativo guionista imaginaría. Así, entre premios a los cómplices y una rendición de cuentas que parece cuento de hadas, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí se hunde no por falta de títulos, sino por excesos de ocurrencias. Parece que el único posgrado que otorgan es en el arte del retroceso…
De azul a verde
DICEN QUE DICEN que en el Congreso del Estado se comenta en voz baja que Aranzazú Puente Bustindui podría llegar al Partido Verde, movimiento que no huele a improvisación sino a ajedrez fino. Nadie lo confirma, nadie lo niega, pero el run run no es casual. Dicen que el guiño vino de arriba, que el gobernador movió la ceja para aceitar la gobernanza y juntar fichas útiles, como una operación de orden de esas que buscan que las cosas caminen sin tanto jaloneo político. Desde el Verde dicen ver en la diputada a alguien que sí trabaja, que conoce la calle y que no llegó al cargo de adorno. Héctor Serrano lo dice sin rodeos: sumar perfiles con respaldo ciudadano siempre ayuda, vengan de donde vengan. Y mientras algunos se persignan por la “lealtad partidista”, otros entienden que la política real no va de colores sino de resultados y que al final, dicen, no premia fidelidades de credencial sino eficacia: el que jala, jala y el que no, que se haga a un lado y que no estorbe…
Viaje baratito
DICEN QUE DICEN que con la calma de quien paga sus lujos con dinero ajeno, el alcalde Enrique Galindo Ceballos volvió a dar una cátedra de cómo estirar la realidad. Tras su paseíto a la FITUR en Madrid, acompañado por un grupo de “regidores adorno” que poco o nada tienen que ver con el turismo, aseguró que al erario le costó “lo mínimo”. Dicen que el problema es que ese mínimo nadie lo conoce, ni siquiera él, que dijo no recordar cifras ni cantidades cuando se le preguntó. Para defenderse, explicó que otros alcaldes llevaron comitivas más grandes, que la invitación fue abierta y que hubo representantes de varios partidos, como si eso hiciera más barato el avión first class o el hotel de cinco estrellas. Mientras la ciudad sigue esperando respuestas y soluciones, su gobierno parece más enfocado en acumular millas y viajes que resultados. Al final, lo único que sí quedó claro es que el dinero público salió del país sin dar mayores explicaciones, pero la rendición de cuentas se quedó varada en alguna sala VIP de primera clase del aeropuerto…
Coyotes fiscales
DICEN QUE DICEN que en las oficinas locales del SAT el ambiente está cargado, no por la eficiencia del servicio, sino por el temor y la confusión de cientos de contribuyentes que llegan impulsados por rumores mal entendidos y advertencias exageradas, lo que ha generado filas interminables y una atención completamente rebasada; en ese escenario aparecen los llamados coyotes, que aprovechan la desesperación para cobrar alrededor de 300 pesos por trámites que en realidad son gratuitos. Dicen que de cada mil quinientas personas que acuden a solicitar una constancia, apenas unas cuantas logran resolver su situación y la mayoría regresa a casa sin respuesta, tras perder tiempo y dinero. En medio de este desorden, la institución anuncia un programa para regularizar adeudos fiscales, que no perdona impuestos pero sí elimina multas y recargos, presentado como un alivio para quienes tienen pendientes. Contribuyentes comentan que el anuncio llega en tiempos de saturación y desinformación que limita su impacto. La experiencia deja claro que cuando falta información precisa, los únicos que ganan son los intermediarios que se dedican al fino arte del coyotaje. Mientras el SAT, entre oficinas rebasadas y medidas correctivas tardías, sigue intentando solucionar un problema que creció por la falta de orientación oportuna…
Fraude en Oaxaca
DICEN QUE DICEN que en Oaxaca se escribió un nuevo capítulo del Génesis del fraude. Los del PT dicen que Salomón Jara ya no es gobernador: es un usurpador con acta. No ganó la revocación, sino que la saqueó a plena luz del día, embarazando urnas y acarreando voluntades con un cinismo que hasta a los veteranos del carro completo —léase PRI— los hizo sonrojar. Pero el dato que lo tumba no es el suyo, sino el de más de 350 mil oaxaqueños que, hartos, le dijeron: “Queremos que te vayas”. Algo se está cocinando en esas tierras y el gobernador, en su torre de cristal, o no lo ve o hace la vista gorda. Dicen los enterados que miles de inconformes se están juntando para darle la espalda, que su proyecto se le murió el 25 de enero y que ya tiene asegurado su lugar en el panteón de los peores gobernadores en la historia de Oaxaca…
Contraorden de La Chingada
DICEN QUE DICEN que a Estados Unidos no le cayó nada bien que México siguiera enviando petróleo a Cuba bajo el argumento humanitario y que desde Washington ya había señales de molestia, pero la presidenta pensó que podía negociar entregando capos del crimen organizado, sin mayores consecuencias, pero tal parece que se equivocó. Se dice que funcionarios del Departamento de Justicia llegaron con el mensaje claro y directo, por lo que el equipo de la presidenta decidió, sin hacer mucho ruido, cortar el suministro de Pemex a la isla. Todo indicaba que así sería, pero dicen que desde Palenque llegó de inmediato la contraorden: dar marcha atrás para evitar que Cuba sacara a la luz viejos acuerdos energéticos y otros compromisos incómodos. Murmuran que atrapada entre Morena y la presión de Estados Unidos, a la presidenta no le quedó de otra que ceder y guardar su enojo. Hoy el dilema de Sheinbaum es si proteger intereses del pasado aunque eso ponga en riesgo al país, o intentar una salida política antes de que el costo sea mucho mayor. Al final, dicen, la decisión no parece estar en Palacio Nacional, sino en manos de quien sigue moviendo los hilos desde el rancho La Chingada…
Porque en San Luis Potosí y en México, siempre habrá alguien que diga que dicen… y casi siempre, tendrá razón.











