
El Congreso avanza en la prohibición del cultivo de maíz transgénico en México. Con 29 votos a favor, 6 en contra y la abstención de Movimiento Ciudadano, el dictamen fue turnado a la Mesa Directiva y será discutido en el pleno en una segunda sesión.
El proyecto establece que “el cultivo del maíz en el territorio nacional debe ser libre de modificaciones genéticas producidas con técnicas que superen las barreras naturales de la reproducción o la recombinación, como las transgénicas”, con el objetivo de proteger el maíz nativo y garantizar la biodiversidad.
Posturas encontradas
La diputada de Movimiento Ciudadano, Claudia Ruiz Massieu, cuestionó la urgencia de llevar esta prohibición a la Constitución, ya que la legislación vigente ya impide la siembra de maíz transgénico.
Por su parte, la vicecoordinadora del PAN, Noemí Luna Ayala, alertó sobre un posible impacto en la producción de alimentos. “Si no hay apoyo para los productores, ¿de dónde se cubrirán las 17 millones de toneladas de maíz necesarias para el consumo animal?”, advirtió.
Desde Morena, el diputado Carlos Hernández Mirón defendió la iniciativa al señalar que busca evitar la contaminación genética del maíz nativo, un tema respaldado por especialistas y por el secretario de Agricultura, Julio Berdegué.
El PRI también apoyó la reforma, aunque su diputado César Alejandro Domínguez Domínguez insistió en que la legislación secundaria debe aclarar el papel de los maíces híbridos.
Protección de la biodiversidad y la soberanía alimentaria
El dictamen enfatiza la importancia de la biodiversidad y la soberanía alimentaria, promoviendo el uso de semillas nativas y el sistema milpa. Además, señala que el maíz genéticamente modificado solo podrá utilizarse si no representa una amenaza para la bioseguridad y la salud.
El debate continúa y se espera que el pleno tome una decisión en la siguiente sesión.