Washington, Estados Unidos.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo este domingo una conversación telefónica con el canciller de México, Juan Ramón de la Fuente, en la que planteó la necesidad de reforzar la cooperación bilateral para desmantelar lo que calificó como redes narcoterroristas violentas que operan en territorio mexicano.
De acuerdo con el viceportavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, el diálogo se centró en la intensificación de los esfuerzos conjuntos contra el narcotráfico, así como en las acciones para frenar el tráfico de fentanilo y de armas que afecta a ambos países.
Durante la llamada, Rubio reiteró —según la versión oficial— el compromiso del gobierno estadounidense de combatir el narcoterrorismo y subrayó la exigencia de resultados concretos que permitan proteger a Estados Unidos y a la región en su conjunto.
En un mensaje difundido posteriormente en la red social X, el Departamento de Estado insistió en que el funcionario estadounidense recalcó la urgencia de acciones tangibles en la lucha contra el narcotráfico en México, bajo el enfoque de seguridad impulsado por la actual administración en Washington.
Estas declaraciones se producen en un contexto de tensión diplomática, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descartara la posibilidad de acciones militares dentro de territorio mexicano si el gobierno mexicano no incrementa su ofensiva contra los cárteles de la droga. El mandatario estadounidense ha llegado a afirmar públicamente que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfrenta presiones de estas organizaciones criminales.
En ese mismo marco, el gobierno de Trump ha designado como organizaciones terroristas a los principales grupos del narcotráfico en México, entre ellos el Cártel de Sinaloa, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel del Noreste, el Cártel del Golfo y la Nueva Familia Michoacana, una clasificación que ha elevado la tensión en la relación bilateral en materia de seguridad.
