Dos Bocas, México.- El paro registrado el lunes en la refinería Olmeca volvió a encender las alertas sobre la forma en que fue ejecutado uno de los proyectos energéticos más ambiciosos del país. La interrupción, originada por una falla eléctrica, evidenció problemas de planeación que hoy se traducen en mayores costos operativos, advirtió el especialista en energía Arturo Carranza.
De acuerdo con el analista, una refinería del tamaño de Dos Bocas exige calendarios precisos y el cumplimiento estricto de estándares técnicos internacionales. Sin embargo, sostuvo que la aceleración del proyecto por parte del Gobierno derivó en trabajos fuera de los tiempos recomendados y en la omisión de ciertos criterios clave. Esa combinación, subrayó, termina por encarecer la operación diaria y presiona aún más las finanzas de Petróleos Mexicanos, ya de por sí sometidas a un entorno complejo.
Carranza explicó que la necesidad de responder de manera reactiva ante incidentes técnicos genera gastos adicionales y limita la eficiencia con la que Pemex puede asignar sus inversiones. A la elevada inversión inicial, dijo, se suman ahora costos imprevistos derivados de ajustes y correcciones sobre la marcha.
En la misma línea, el analista energético Ramsés Pech señaló que la central eléctrica destinada a abastecer a la refinería aún no opera a su capacidad óptima. Precisó que Olmeca requiere alrededor de 280 megawatts (MW) para funcionar de manera autónoma conforme a su diseño, que contempla una capacidad de 340 mil barriles diarios.
Aunque la planta de cogeneración a gas natural, con una capacidad instalada de 341 MW, ya se encuentra en operación, Pech aclaró que todavía no alcanza su rendimiento pleno. De acuerdo con sus estimaciones, esa condición podría lograrse hacia octubre o finales de este año.
El suministro eléctrico, explicó, está directamente ligado al volumen de crudo procesado. Tras un conato de incendio, por razones de seguridad se ordenó la detención de unidades en las plantas catalíticas, donde se lleva a cabo la ruptura de cadenas de hidrocarburos para la producción de combustibles.
Actualmente, la refinería Olmeca trabaja a aproximadamente 77 por ciento de su capacidad de diseño, fijada en 340 mil barriles diarios. Durante el año pasado, recibió en promedio 134.4 mil barriles diarios de crudo para su procesamiento.
Aun con estas limitaciones, Dos Bocas ya ocupa un lugar relevante dentro del Sistema Nacional de Refinación: es la segunda planta con mayor producción de gasolina y la primera en diésel, con participaciones de 18 y 30 por ciento, respectivamente. No obstante, los especialistas coinciden en que los retos técnicos y de planeación seguirán influyendo en su desempeño y en los costos que deberá asumir Pemex en el corto y mediano plazo.
