Ciudad de México, México.- El conflicto fiscal que por años mantuvo tensiones entre uno de los conglomerados empresariales más influyentes del país y la autoridad tributaria llegó a su desenlace. Grupo Salinas formalizó un acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para saldar sus adeudos mediante un esquema que incluye reducción del monto original y pagos en parcialidades.
De acuerdo con los términos pactados, el adeudo inicialmente fijado por el SAT en 51 mil millones de pesos fue ajustado con un descuento del 37 por ciento, lo que dejó la obligación final en 32 mil 132 millones 897 mil 658 pesos. Como parte del convenio, el grupo empresarial realizó un primer pago inmediato de 10 mil 400 millones de pesos a la Tesorería de la Federación, mientras que el resto será cubierto en 18 parcialidades.
El acuerdo pone fin a una larga serie de litigios fiscales que involucraron a distintas empresas del conglomerado propiedad de Ricardo Salinas Pliego, derivados de créditos fiscales correspondientes a varios ejercicios. Estas disputas se prolongaron por más de una década y dieron lugar a múltiples recursos legales ante tribunales federales.
Durante los últimos años, el Gobierno federal sostuvo públicamente que los adeudos del grupo superaban los 51 mil millones de pesos, considerando actualizaciones y recargos. Incluso, en marzo de 2024, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, junto con el titular del SAT, Antonio Martínez Dagnino, informó que los pasivos fiscales de las empresas vinculadas a Salinas Pliego ascendían a 63 mil millones de pesos.
Tras concluir las mesas de negociación con la autoridad fiscal, Grupo Salinas informó que con este acuerdo da por cerrados más de dos décadas de disputas jurídicas con el Estado mexicano. En un comunicado, el corporativo expresó que mantiene un desacuerdo de fondo con los cobros determinados, pero optó por el pago para poner punto final al conflicto.
La empresa señaló que la decisión no responde a una aceptación del criterio fiscal, sino al interés de cerrar un capítulo que, a su juicio, estuvo marcado por una persecución sistemática. Con ello, el grupo busca concentrarse en sus operaciones y dejar atrás uno de los enfrentamientos fiscales más prolongados y visibles del país.
