
Ciudad de México, México.- Consejeros del Instituto Nacional Electoral expresaron su confianza en que la Presidenta Claudia Sheinbaum incorpore en su propuesta de reforma electoral el aplazamiento de la elección del Poder Judicial hasta junio de 2028, al considerar que realizarla de manera simultánea con otros comicios resulta operativa y socialmente inviable.
Integrantes del Consejo General del INE señalaron que, si bien el Instituto planteó originalmente mover la elección judicial de junio a octubre de 2027, llevarla un año más adelante permitiría un mejor manejo técnico, logístico y organizativo. La complejidad no solo recaería en la autoridad electoral, sino también en la ciudadanía, que enfrentaría procesos inéditos y altamente demandantes.
El consejero Martín Faz sostuvo que la propuesta presidencial va en la dirección correcta, al advertir que organizar elecciones tan distintas en un mismo día implica riesgos considerables. Recordó que la carga operativa sería extraordinaria y que la experiencia reciente demuestra las dificultades de los comicios concurrentes.
El 7 de junio de 2027 está prevista la elección de 500 diputados federales, además de la renovación de 850 juzgadores del Poder Judicial federal. A ello se suma que en las 32 entidades del país habrá procesos locales, con la renovación de 17 gubernaturas, alcaldías o congresos estatales, así como elecciones de juzgadores locales en 24 estados.
De manera paralela, desde la Presidencia se analiza adelantar para ese mismo domingo la consulta de Revocación de Mandato de Claudia Sheinbaum, actualmente programada para 2028, lo que incrementaría aún más la presión sobre el sistema electoral.
La consejera Claudia Zavala recordó que el INE solicitó formalmente que la elección judicial no coincida con comicios federales y locales, y confió en que el Congreso valore los argumentos presentados. Reconoció que posponerla tiene ventajas y desventajas: realizarla a finales de 2027 permitiría reutilizar materiales y personal electoral, pero también podría generar cruces entre procesos.
En contraste, llevarla a 2028 permitiría al Instituto concentrarse exclusivamente en la elección judicial, reduciendo riesgos y mejorando la organización. La experiencia previa en Veracruz y Durango, subrayó, dejó claro que este tipo de elecciones no deben celebrarse de forma concurrente.
Más allá del calendario, el INE propuso en su iniciativa de reforma al menos veinte ajustes al modelo de elección judicial, con el objetivo de simplificar el proceso y fomentar una mayor participación ciudadana. La decisión final, coincidieron los consejeros, dependerá del análisis político y legislativo, con base en los insumos técnicos proporcionados por la autoridad electoral.











