
Ciudad de México, México.- En un balance que busca marcar distancia con el pasado reciente de la petrolera, el director general de Petróleos Mexicanos, Víctor Rodríguez Padilla, informó que la deuda financiera de la empresa se redujo 20 por ciento respecto a 2018, lo que equivale a más de 20 mil millones de dólares, y que el nivel actual es el más bajo en los últimos 11 años.
Durante su exposición en la conferencia matutina, el funcionario explicó que el endeudamiento de Pemex se incrementó 129.5 por ciento durante el periodo neoliberal, tendencia que, aseguró, fue revertida a partir del trabajo coordinado entre la empresa productiva del Estado y el Gobierno federal. Señaló que la disminución del pasivo refleja un cambio estructural en la gestión financiera de la petrolera.
Uno de los ejes del saneamiento, destacó, ha sido el pago a proveedores. Detalló que, a partir de septiembre de 2025, se puso en marcha un programa de financiamiento a la inversión en coordinación con Banobras y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, lo que permitió que los pagos acumulados superaran los 390 mil millones de pesos.
Rodríguez Padilla subrayó que este esquema interinstitucional contribuyó a regularizar adeudos históricos, normalizar la operación y recuperar la confianza de miles de empresas proveedoras en todo el país, al fortalecer las cadenas productivas ligadas a Pemex.
Al ser cuestionado sobre la estrategia de pagos para este año, el director precisó que aún está en curso la última fase del mecanismo con Banobras, enfocada en cubrir inversiones correspondientes a 2025 y saldos pendientes de 2024. Aclaró que la prioridad está puesta en las pequeñas empresas de estados como Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, las más afectadas por los desfases previos.
Indicó que el monto exacto del avance se dará a conocer una vez cerrado el ejercicio de 2025, al finalizar el mes, cuando se tengan los resultados trimestrales completos. Reiteró que el compromiso es liquidar la totalidad de los adeudos, en coordinación con Hacienda y la Secretaría de Energía, al considerar a los proveedores como un pilar de la operación.
En el ámbito crediticio, Rodríguez Padilla resaltó que, por primera vez en 11 años, las agencias calificadoras mejoraron la calificación crediticia de Pemex, hecho que atribuyó a la credibilidad de las medidas adoptadas para garantizar la sostenibilidad financiera de la empresa.
En materia operativa, informó que la producción nacional de hidrocarburos líquidos aumentó en más de 122 mil barriles diarios, compensando la declinación de campos maduros y estabilizando el nivel anual. Añadió que el procesamiento de crudo alcanzó 1.5 millones de barriles diarios, considerando, entre otras, las refinerías de Tula y Dos Bocas.
Sobre refinación, reportó un margen promedio de 12 dólares por barril y un incremento en la producción de destilados de alto valor, como gasolina, diésel y turbosina, al afirmar que se trata de un negocio rentable en beneficio del país.
Finalmente, anunció que la inversión productiva prevista para 2026 será de 427 mil millones de pesos, cifra 34 por ciento superior a la de 2025, orientada a proyectos estratégicos que aseguren mayor producción, eficiencia y sostenibilidad en el mediano y largo plazo.
En el mismo espacio, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que Pemex se recuperó tras décadas en las que, dijo, se intentó debilitarla. Sostuvo que esa recuperación inició en el sexenio anterior y se consolida con la reforma constitucional presentada recientemente, la cual reconoce a las empresas del Estado como empresas públicas del pueblo y establece que su producción no puede considerarse monopolio.











