Ciudad de México, México.- El seguro de gastos médicos mayores comenzó 2026 con incrementos significativos en sus primas, impulsados por la inflación médica y por el impacto fiscal derivado de la eliminación de la deducibilidad del IVA, una medida que tendrá efectos retroactivos a 2025 y que ya presiona a aseguradoras, empresas y asegurados.
De acuerdo con información confirmada por El Universal, GNP aplicó un aumento de 6 % en sus pólizas a partir del 19 de enero, mientras que Seguros Ve por Más prevé un ajuste cercano al 10 % durante febrero. Estas alzas se suman al incremento anual que tradicionalmente se aplica al inicio de cada año. Ambas compañías optaron por no emitir comentarios oficiales sobre el tema.
En términos generales, los aumentos pueden alcanzar hasta 22 %, dependiendo de la edad del asegurado, el deducible y otros factores. En el caso de adultos mayores, los incrementos podrían escalar hasta 40 %, de acuerdo con estimaciones del sector.
La aseguradora Bupa también notificó ajustes en sus tarifas. A partir del 1 de marzo, aplicará un incremento general de 5.5 % tanto en pólizas nuevas como en renovaciones, en los segmentos nacional e internacional. La empresa aclaró que el ajuste no modifica los beneficios contratados ni las comisiones vigentes, aunque en su gama internacional habrá incrementos específicos de entre 11 % y 15 %.
Según Areli Pérez, líder de consultoría, corretaje y analítica de datos en WTW, los seguros colectivos contratados por empresas ya reflejan un impacto adicional de entre 8 % y 12 %, directamente vinculado al cambio fiscal. A ello se suma el efecto constante de la inflación médica.
La especialista explicó que anteriormente las aseguradoras podían acreditar el IVA de los siniestros, lo que reducía la carga fiscal. Con el nuevo esquema, ese beneficio desaparece, obligando a las compañías a enterar el impuesto completo, lo que repercute directamente en los precios finales. Este impacto, señaló, se verá con mayor claridad en 2026, durante las renovaciones de pólizas grupales.
WTW estima que la inflación médica para este año se ubica entre 14 % y 15 %, un factor que cada año se incorpora al cálculo de primas. Ahora, ese efecto se combina con el ajuste fiscal, lo que eleva aún más los costos. En el caso de las pólizas individuales, contratadas por personas o familias, se prevé que los aumentos promedio se sitúen entre 12 % y 15 %.
Pérez consideró poco probable que los asegurados opten por cancelar sus pólizas y trasladarse al sistema público de salud, dadas sus limitaciones estructurales. En su opinión, las aseguradoras buscarán ofrecer esquemas alternativos para amortiguar el impacto de los incrementos.
Datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) revelan que la penetración del seguro de gastos médicos en México sigue estancada. Al cierre de 2024, apenas 10 % de la población contaba con esta protección, una proporción que no ha variado desde 2020.
Para Erick Ocampo, presidente del Comité de Gobierno y Sector Público de la AMASFAC, los aumentos promedio podrían llegar hasta 23 %, lo que profundiza la presión sobre una población que busca servicios de salud más eficientes que los públicos. A su juicio, el riesgo es que el seguro médico se convierta en un bien exclusivo de los sectores de mayores ingresos, mientras que las medidas fiscales, aunque legítimas desde la recaudación, podrían desalentar la contratación y obligar a los agentes a asumir un papel clave para preservar el acceso y los derechos de los asegurados.
