
Luego de que el gobierno de Estados Unidos designara a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el envío de dos reformas constitucionales al Congreso de la Unión para fortalecer la soberanía nacional y evitar posibles intervenciones extranjeras en México.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum enfatizó que México mantiene su cooperación con Estados Unidos en la lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas sintéticas, pero advirtió que la soberanía nacional no está en negociación.
“Nosotros no negociamos la soberanía. Esta no puede ser una oportunidad para que Estados Unidos la invada. Nunca injerencismo y menos invasión”, sentenció la mandataria.
Las modificaciones se centran en los artículos 39 y 40 de la Constitución, los cuales establecen la soberanía del pueblo mexicano. La propuesta busca reforzar estos principios mediante un texto que deja claro que México no permitirá intervenciones extranjeras de ningún tipo:
“El pueblo de México bajo ninguna circunstancia aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero que sea lesivo de la integridad, independencia y soberanía de la nación, tales como golpes de Estado, injerencia en elecciones o la violación del territorio mexicano, sea esta por tierra, mar o espacio aéreo.”
Además, la iniciativa prohíbe la intervención de fuerzas extranjeras en investigaciones o persecuciones dentro del país sin la autorización expresa del Estado mexicano.
Otro punto clave de la reforma está relacionado con el tráfico ilegal de armas, un problema que México ha denunciado repetidamente como un factor que fortalece a los grupos criminales.
Sheinbaum propone que cualquier persona, nacional o extranjera, que participe en la fabricación, distribución, traslado o introducción ilícita de armas en México reciba la pena más severa posible, además de enfrentar prisión preventiva oficiosa.
Con estas reformas, el gobierno mexicano busca responder a la declaración de los cárteles como organizaciones terroristas sin comprometer la independencia del país y marcando un límite a cualquier acción unilateral de Estados Unidos.